Información publica imágenes de productos venezolanos vendidos en Aruba

Fotos: Ministra de Información publica imágenes de productos venezolanos vendidos en Aruba

Harina de maíz, malta, margarina, desodorante y frutas desfilan en la lista de productos que se fugan por contrabando y son vendidos en la isla de Aruba, afirmó este martes Delcy Rodríguez, ministra de Información y Comunicación a través de su cuenta en twitter @DrodriguezMinci.

“Estos productos venezolanos son extraídos por las mafias del contrabando para ser vendidos en Aruba”, afirmó en uno de los mensajes que publicó acompañados de fotografías.

La semana pasada el presidente de la República, Nicolás Maduro, detalló que al cumplirse un mes de la restricción fronteriza, aplicada desde el pasado 11 de agosto y prorrogada por tres meses más, se han decomisado 2.500 millones de alimentos y 830 mil litros de combustibles.

AGUACATE: Producto venezolano extraído por CONTRABANDO y puesto a la venta en Aruba.

MANDARINA: Producto venezolano extraído por CONTRABANDO y puesto a la venta en Aruba.

HARINA DE MAÍZ: Producto venezolano extraído por CONTRABANDO y puesto a la venta en Aruba

MARGARINA: Producto venezolano extraído por CONTRABANDO y puesto a la venta en Aruba

MALTA: Producto venezolano extraído por CONTRABANDO y puesto a la venta en Aruba.

DESODORANTE: producto venezolano extraído por CONTRABANDO y puesto a la venta en Aruba.

ATILLA: Producto venezolano extraído por CONTRABANDO y puesto a la venta en Aruba.

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“Tengo 76 y estoy cansado”

En estos días recibí un email de un buen amigo que me notifico que la gente esta cansada y también me pidió que reenviara, pensé que mejor lo subía a mi blog y así hacia mas que transmitirlo por twitter y facebook.

Un brillante comediante, un hombre sin escuela, educado y autodidacta. escribía el texto que sigue y que  debería ser de lectura obligatoria para todos los hombres, mujeres y niños en  todo el mundo…

Dijo“Tengo 76 y estoy cansado”

Tengo 76 años y he trabajado duro desde que tenía 17, excepto en el  período de tiempo, en los años 50, cuando  estaba haciendo mi Servicio Nacional. Durante 40 años trabaje semanas de 50 horas y nunca llame a nadie para decir que estaba enfermo. Tenía un sueldo razonable y teniendo en cuenta el desastre de nuestra economía, parece que el haber ahorrado para mi jubilación no fue mala idea.
Pero estoy cansado, Muy cansado
Estoy cansado de que me digan que tengo que “repartir la riqueza” a las personas que no tienen mi ética de trabajo.

Estoy cansado de escuchar que el gobierno se quedará con el dinero que he ahorrado, si es necesario, para dárselo a  gente que es demasiado perezosa para ganarlo. 
Estoy cansado de que me digan que debo ayudar,  apoyar y tratar a los que voluntariamente se han hecho adictos a las drogas porque, dicen, que han contraido una enfermedad.

Estoy cansado de escuchar a ricos deportistas, artistas y políticos de todas las tendencias  hablando de errores inocentes y estúpidos,  cuando todos sabemos que su único error fue ser cazados  defraudando a hacienda, robando o  metiendo la mano en la caja. 

También estoy cansado y harto de ver a los hombres y mujeres jóvenes llenarse de tatuajes  la cara e implantarse objetos metálicos en su cuerpo, logrando de esta forma quedarse sin un empleo, para luego reclamar el dinero de impuestosal Gobierno por estar desempleados.

Sí, estoy malditamente cansado.


Pero, también estoy contento de tener 76 años, porque, seguramente, no voy a  ver el mundo que estas personas están haciendo, aunque, sinceramente, lo lamento por mi nieta y sus hijos.
Gracias a Dios estoy en el camino de salida y no en el camino entrada.

Bill Cosby.
Bill Cosby

Mantenga callada esa apariencia bobalicona

Trata usted de justificar su presencia en la vicepresidencia del país, una posición a la cual tuvo acceso debido a su condición de yerno del difunto, haciendo declaraciones sobre los más diversos temas, ninguna de ellas sustantiva. La última que hace, sobre la pulcritud moral del difunto, debe ser rebatida vigorosamente.
 
Dice usted: “tenemos que ser, como dice Fidel, el ejemplo, lo dijo el Che también; el ejemplo por sobre todas las cosas es la mayor enseñanza para los cuadros revolucionarios. ¿Cuál fue el ejemplo más ejemplar que hemos tenido nosotros? ¿Qué herencia material dejó el comandante, que se los digo yo? Ninguna. Bueno, sus libros, sus fotos, sus condecoraciones”.
Olvidemos esta obsesión de los revolucionarios de pacotilla venezolanos, como usted, de citar a Fidel y al Ché Guevara para todo, lo cual revela una naturaleza servil, de esclavos. Veamos lo que dice sobre el difunto sátrapa: “Chávez no dejó herencia material, solo libros, fotos, etc”. Se atreve usted decir que el difunto paracaidista fue un hombre tan honesto que no dejó ninguna posesión a su muerte.
 
Déjeme decirle lo siguiente: Su suegro, el difunto, fue un gran corrupto, un criminal y un cobarde. Déjeme darle algunos ejemplos que ya son ampliamente conocidos en el país y en el mundo:
En 1992 insurgió militarmente contra un gobierno democrático engañando a los soldados que iban con él y tratando de asesinar al presidente del momento. Como líder de esa insurgencia armada su suegro fue responsable por la muerte de unos 200 venezolanos, responsabilidad de la cual él se ufanaba. A pesar de liderar el golpe cometió un acto de cobardía al no actuar y quedarse en un refugio, sacrificando así a sus soldados. De allí que Manuel Caballero lo bautizara como “el héroe del Museo Militar”.
 
Como candidato presidencial recibió ayuda financiera de un banco español, el Bilbao Vizcaya. No solo como candidato sino después de ser presidente recibió dinero de ese banco, un acto de abierta corrupción por el cual el presidente del banco fue juzgado, no así su suegro.
 
Ordenó la compra del avión airbus para su uso, sin tener dinero en el presupuesto nacional, obligando al ministro de finanzas a buscar el dinero donde lo encontrara, violando las leyes del país.
 
Al llegar a la presidencia hizo mucho énfasis en “donar” su sueldo a los pobres y en la maldad de la riqueza pero comenzó a utilizar los recursos de la nación como si fueran propios. En esto imitó a su ídolo Fidel Castro, otro notorio peculado de uso.
 
Su suegro se vestía con los mejores sastres, andaba en autos lujosos que no eran de su propiedad (donde estará el Bentley?), disponía a su antojo de los aviones de PDVSA para transportar a sus amigos y amigas, en violación de todas las reglas y leyes del país.
 
Su colección de relojes era grotesca por lo grosera y lujosa. Con que dinero se compraría esos relojes de miles de dólares y donde están ahora? Se los llevó a la tumba? Y donde está la tumba?
Sus viajes eran pomposos y ridículos, con centenares de acompañantes, incluyendo cocineros, guardaespaldas, secretarias, familiares y toda clase de parásitos, llegando siempre a los mejores hoteles del planeta, donde se alquilaban pisos enteros para la inmensa comitiva, algo totalmente en conflicto con el país pequeño y pobre que él pretendía representar
 
Al enfermarse se fue a Cuba, a ponerse en manos de los médicos quienes finalmente lo remataron. Fueron meses en los cuales el país estuvo a la deriva, mientras todos ustedes mentían descaradamente acerca de su salud. Las reuniones del gabinete ejecutivo se celebraban en La Habana , para lo cual era necesario transportar un gentío para Cuba, en una demostración de desprecio por nuestras leyes y de servilismo hacia los Castro. El régimen venezolano es hoy un satélite político de los hermanos Castro y ello se debe a la extraña relación de dependencia del ya difunto con el eterno aspirante a difunto, algo que pertenece a las páginas de textos sobre sadomasoquismo y representa un acto de traición a la patria.
Los inmensos costos relacionados con su enfermedad, “tratamiento”, operaciones, viajes de los acólitos a La Habana, propaganda política para engañar al país acerca de su enfermedad y muerte, salieron todos de nuestros bolsillos, mientras millones de venezolanos carecían de la atención médica más elemental que no fuera la de los pseudo médicos cubanos de Barrio Adentro
 
Mientras el país estaba a la deriva (ahora está enrumbado firmemente hacia el barranco) la familia del difunto se enriquecía, algo que ha sido ampliamente analizado en los medios independientes venezolanos y del exterior. La Casona se haría la vivienda exclusiva de sus hijas, aun después de su muerte. Eso se llama peculado de uso, algo que el difunto permitió a su familia y hasta promovió.
 
El difunto regaló dinero nuestro como si fuera de él. En Televisión le dió $30 millones de dólares a Evo Morales. Y, que respondió Morales, con una amplia sonrisa de cínico? : “Esto va a ser mensual, presidente”? El monto de lo regalado por el difunto a sus amigotes y cómplices de la región y del planeta ronda los $50.000 millones, dinero que le ha sido sustraído al país de manera criminal.
 
Su suegro se alineó con los dictadores más despreciables del mundo: Gadaffi, Asad, Lukashenko, Mugabe, Putin y Castro, y con parásitos como Morales, Ortega y Correa, derrochando dinero de la nación para comprar armas, contratar casas, importar toda clase de quincallería para satisfacer los deseos de su pandilla militar y civil
Su suegro se alineó con las FARC, con la ETA, con Hamas y otros grupos terroristas del planeta, dándoles dinero que era nuestro y otros recursos.
 
Su suegro impuso a un analfabeta como presidente y ya estamos pagando un horrible precio por esa imposición
Pero lo peor que hizo su difunto suegro fue prostituír a los venezolanos pobres, haciéndolos totalmente dependientes de la dádiva, de la limosna, del estado, a cambio de obtener su sumisión. Llevó a cabo una compra de conciencias al por mayor, en una escala nunca vista en el país. Con el dinero nuestro su suegro compró no solo a los pobres sino a los boliburgueses, una nueva clase de millonarios surgida en base a los contratos con el régimen: Fernández Berrueco, Ruperti, los bolichicos, Chacón, Carreño, los banqueros, los ministros como Nóbrega y El Aissami, toda una fauna de saqueadores del erario público. Por eso el humor venezolano dice que su suegro nos dejó un inmenso vacío: el vacío en los estantes de los supermercados.
 
La impunidad de la cual gozó su suegro para cometer estos crímenes y desmanes ya es suficientemente grave pero el cinismo que usted muestra al tratar de presentarlo como un dechado de virtudes es intolerable. Su suegro dejó un país en ruinas, algo que ya el mundo conoce y que ustedes aún luchan por esconder con un culto a la personalidad tan costoso como cursi.
 
No abra la boca, amigo. Siga el consejo de Mark Twain: mantenga calladamente esa apariencia bobalicona, no la compruebe al hablar.
 
Por: Gustavo Coronel
 

El Bolívar que Chávez no leyó

Simon Bolivar
 
Hoy, como nunca, se habla de Bolívar. Es elemento clave en la retórica presidencial… No hay discurso, de calle o de salón, que no esté aderezado con alguna descontextualizada frase del Libertador. El Presidente, ya por ignorancia, ya por conveniencia, omite a otro Bolívar: el Bolívar civilista, el estadista, el simple ciudadano que él siempre se sintió. Y cuando uno se acerca a ese Bolívar se da cuenta de cuán lejos está de las motivaciones y ejecutorias de un proceso que pretende arroparse con su nombre.
 
Cuando uno contempla asombrado los esfuerzos del Presidente por someter a su arbitrio a todos los poderes, no puede menos que recordar aquella parte de su Discurso en el  Convento de Franciscanos, el 2 de Enero de 1814, en la cual afirmaba: “Huid del país donde uno solo ejerza todos los poderes: es un país de esclavos”… Ese mismo pensamiento lo expresa catorce años más tarde, el 27 de Agosto de 1828, cuando se dirige a los ciudadanos de la Gran Colombia en los siguientes términos: “¡Compadezcámonos mutuamente del pueblo que obedece y del hombre que manda solo!”. Ese es el Bolívar que Chávez no leyó.
 
Cuando uno revisa la invasión de militares, activos y retirados, en todos los niveles de gobierno, o escucha el discurso militarista y guerrerista del Presidente, se le viene a la memoria una lapidaria frase que Bolívar le escribió a Madariaga el 26 de noviembre de 1816: “El sistema militar es el de la fuerza, y la fuerza no es gobierno”. Esta idea permanece constante en el Libertador, quien trece años más tarde, el 13 de septiembre de 1829, le escribe a O’ Leary: “Es insoportable el espíritu militar en el mando civil”.
 
Cuando uno escucha las amenaza de Chávez de permanecer en el poder hasta más allá de lo legal y legítimamente admisible, le retumban en los oídos las palabras de Bolívar en el Discurso al Congreso de Angostura, el 15 de febrero de 1819: “Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder”… Y cuatro años más tarde, el 15 de Abril de 1823, califica ya no la situación sino la actitud de quien se aferra al poder por todos los medios, cuando le escribe a Santander:  “Es una manía miserable el querer mandar a todo trance”.
 
Cuando uno advierte los esfuerzos presidenciales por torpedear cualquier consulta ciudadana que ponga en riesgo su permanencia en Miraflores, piensa en el Bolívar que en carta al Dr. Castillo Lara, el 13 de septiembre de 1829, sentencia: “En los gobiernos no hay otro partido que someterse a lo que quieran los más”.
 
Cuando uno tiene la paciencia y el valor de escuchar las alocuciones del Presidente, cargadas de odio, de insultos, de descalificaciones y de inquina, piensa en el  Bolívar que le escribe a Santander, el 15 de abril de 1823: “Los intrigantes corrompen los pueblos, desprestigiando la autoridad”, opinión que ratifica al mismo Santander, el 23 de febrero de 1825, cuando le escribe: “En política nada vale tanto y cuesta menos como las demostraciones de respeto y consideración”.
 
Cuando uno observa el uso que el Presidente hace de la Fuerza Armada para amedrentar y reprimir a todo el que se niegue a tragarse el proceso, recuerda lo que Bolívar escribió en el proyecto de Constitución para Bolivia, el 25 de mayo de 1826: “El destino del ejército es guarnecer la frontera. ¡Dios nos preserve de que vuelva sus armas contra los ciudadanos!”.
 
Cuando uno, en suma, recorre la historia del último quinquenio, y suma las payasadas, los desatinos, las sandeces y las malcriadeces del Presidente, uno se convence (y cada día más) de que, como Bolívar le escribía a Santander el 12 de Noviembre de 1823, “Un necio no puede ser autoridad”. Ese es el Bolívar que Chávez no leyó.
 
Es importante darle difusiónSimon Bolivar