La muerte lenta del chavismo

PIEDRA DE TOQUE. Al mismo tiempo que el Gobierno de Nicolás Maduro convertía el Parlamento en un aquelarre de brutalidad, la represión se amplificaba y se detenía a funcionarios por votar a la oposición.

Una fiera malherida es más peligrosa que una sana pues la rabia y la impotencia le permiten causar grandes destrozos antes de morir.

Ese es el caso del chavismo, hoy, luego del tremendo revés que padeció en las elecciones del 14 de abril, en las que, pese a la desproporción de medios y al descarado favoritismo del Consejo Nacional Electoral —cuatro de cuyos cinco rectores son militantes gobiernistas convictos y confesos— el heredero de Chávez, Nicolás Maduro, perdió cerca de 800 mil votos y probablemente sólo pudo superar a duras penas a Henrique Capriles mediante un gigantesco fraude electoral. (La oposición ha documentado más de 3,500 irregularidades en perjuicio suyo durante la votación y el conteo de los votos).

Advertir que “el socialismo del siglo XXI”, como denominó el comandante Hugo Chávez al engendro ideológico que promocionó su régimen, ha comenzado a perder el apoyo popular y que la corrupción, el caos económico, la escasez, la altísima inflación y el aumento de la criminalidad, van vaciando cada día más sus filas y engrosando las de la oposición, y, sobre todo, la evidencia de la incapacidad de Nicolás Maduro para liderar un sistema sacudido por cesuras y rivalidades internas, explica los exabruptos y el nerviosismo que en los últimos días ha llevado a los herederos de Chávez a mostrar la verdadera cara del régimen: su intolerancia, su vocación antidemocrática y sus inclinaciones matonescas y delincuenciales.

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Mensaje de Henrique Capriles:

Buen día. Recibe un saludo cordial y el deseo de que la Nueva Venezuela siga intacta en tus sueños y en tus convicciones. La lucha por los ideales progresistas ahora es cuando adquiere mayor fuerza y sigue un camino indetenible, ahora más que nunca ante un gobierno ilegítimo dictatorial que se quitó las caretas y que con intenciones totalitarias y al mejor estilo fascista pretende intimidar, humillar y condenar un pensamiento diferente.

La lucha por la democracia reposa en cada uno de nosotros. No creas que todo se acabo. Si percibes eso, piensa en lo que hemos logrado y en los dias de esplendor que nos esperan, sobre todo en la herencia que le dejaremos a nuestros hijos y nietos. Esta lucha es pacífica, difícil y demanda una alta dosis de persistencia, organización y disciplina. Sigamos los pasos que señala la constitución.

Agotar todos los recursos legales necesarios para poder lograr el objetivo final. Sabemos que no obtendremos justicia de nuestras instituciones, pero hay que hacerlo de esa manera. No hay espacio para la incertidumbre ni la duda. Solo para la fe y la verdad.

Todo esta calculado, resguardado y bien dirigido. Lo primero es demostrar que hubo fraude y eso está más que listo, solo necesitamos la formalidad de la auditoria. 

En tal sentido, tu emoción, tu compromiso, tu capacidad de lucha deben de  permanecer intactas. Anima a tu vecino, no dejes que se apague la llama.

Este “gobierno” quiere desalentarnos y agotarnos, pero nosotros somos ejército de verdad y lograremos el objetivo. Puede Venezuela seguir contando contigo?  Yo sé que sí. Un abrazo fraterno. El mejor de los días para ti y tu familia 

Henrique Capriles. 


Padre, Papá y Papi ?

Hasta hace cosa de un siglo, los hijos acataban el cuarto mandamiento como un verdadero dictamen de Dios. Imperaban normas estrictas de educación: Nadie se sentaba a la mesa antes que el padre, nadie hablaba sin permiso del padre, nadie se levantaba de la mesa si el padre no se había levantado antes; por algo era el padre.
La madre fue siempre el eje sentimental de la casa, el padre siempre la autoridad suprema. 

Todo empezó a cambiar hace unas siete décadas, cuando el padre dejó de ser el padre y se convirtió en papá. El mero sustantivo era ya una derrota. Padre es una palabra sólida, rocosa, imponente; papá es un apelativo para oso de felpa o para perro faldero; da demasiada confianza. Además, con el uso de papá el hijo se sintió autorizado para protestar, cosa que nunca había ocurrido cuando el papá era el padre

A diferencia del padre, el papá era tolerante. Permitía al hijo que fumara en su presencia, en vez de arrancarle los dientes con una trompada, como hacía el padre en circunstancias parecidas. Los hijos empezaron a llevar amigos a la casa y a organizar bailes y bebidas, mientras papá y mamá se desvelaban y comentaban en voz baja: Bueno, por lo menos tranquiliza saber que están tomándose unos tragos en casa y no en quién sabe dónde. 

El papá marcó un acercamiento generacional muy importante, algo que el padre desaconsejaba por completo. Los hijos empezaron a comer en la sala mirando la tele, mientras papá y mamá lo hacían solos en la mesa. 
Papá seguía siendo la autoridad de la casa, pero una autoridad bastante maltrecha. Era, en fin, un tipo querido; lavaba, planchaba, cocinaba y, además, se le podía pedir un consejo o también dinero prestado. 
 
Y entonces vino papi. 
Papi es un invento reciente de los últimos 20 ó 30 años. Descendiente menguado y raquítico depadre y de papá, ya ni siquiera se le consulta ni se le pregunta nada. Simplemente se le notifica.Papi, me llevo el coche, dame para gasolina. Le ordenan que se vaya al cine con mami mientras los hijos están de fiesta. Lo tutean y hasta le indican cómo dirigirse a ellos: ¡Papi, no me vuelvas a llamar “chiquita” delante de Jonathan! 

No sé qué seguirá después de papi. Supongo que la esclavitud o el destierro definitivo. 
Yo estoy aterrado, después de haber sido nieto de padre, hijo de papá y papi de mis hijos, 
CREO QUE QUIEREN DECIR, ¡¡¿¿PA’QUÉ  SIRVES??!!