Patria Querida…

Ya perdí la cuenta de las veces que quise explicar la diferencia de fondo y forma entre el régimen chavista que padecemos y el comunismo cubano o soviético y mientras nuestro empresariado y grupos políticos sigan repitiendo la necedad que son iguales, nunca se encontrarán las claves para derrotarle, porque la esencia de este régimen no es su carácter expropiatorio masivo y completo de carácter comunista, ni que su naturaleza sea totalitaria policial y de estricto control de la vida personal de todos, ni siquiera tampoco es evidente que sus ejecutorias permitan concluir que es de esencia dictatorial, perseguidor y represivo a ultranza, al viejo estilo latinoamericano, que aquí conocimos hasta Pérez Jiménez.

Chávez y ahora sus sucesores han sido todo lo comunistas, totalitarios y dictadores que le hemos tolerado y esa aparente contradicción de la realidad, como gran lección histórica tiene un componente que nunca ha querido verse: ni Chávez ni sus sucesores querían ir más allá de lo que estimaron que les permitimos llegar, porque la naturaleza de su liderazgo solo es superficialmente totalitario comunista y dictatorial y aunque esto no los hace demócratas.

El chavismo resultó ser un hibrido a medio camino de todo y de nada, porque esa cosa que montó Chávez es una autocracia caudillista, apuntalada con ladrones y cultores de su despotismo y el su casta lumpen militarista.

“Chávez es un demócrata” y esto tampoco es cierto, por cuanto sus ejecutorias fueron las de un mandón, que abusaba reiteradamente de sus poderes que hizo desmedidos, aunque también conocía de límites y estos eran como los de ladrón de tierras del llano, que iba extendiendo sus cercas a expensas del vecino, hasta que este le respondía con tiros.

Cada vez que se vio a la oposición retroceder o amilanarse, avanzaba impertérrito en su plan de concentrar y abusar del poder presidencial y logró tanto que llegó hasta el punto que su propia muerte le evitó la humillación de verse frente a un país alzado. 

Muchas son las confusiones que vienen por ejemplo de creer que Venezuela puede ser convertida en otra Cuba, desconociendo la elemental lección histórica que allá hubo, entre 1959 y 1962, una verdadera revolución que liquidó el viejo Estado, con una expropiación del 100 % de todas las tierras, casas, industrias, bienes muebles e inmuebles, capitales, ahorros, dinero, bancos, comercios, cines, escuelas, clínicas, y hasta los burdeles.

La revolución allá construyó un NUEVO ESTADO TOTALITARIO, propietario de todo, administrador de todo, de la vida, estómagos, mentes, hábitos, e incluso creencias religiosas de la gente, hasta niveles casi absolutos etc. y bajo un mando único: el del Partido Comunista Cubano y su dueño Fidel. 

Chávez era el dueño y habiendo desaparecido él, todo queda al garete o sometido a confrontaciones de liderazgos sustitutos.

Siempre recuerdo con asombro ver retroceder 200.000 manifestantes nuestros, ante 100 malandros vestidos de rojo de la inefable “comandante Lina” lanzando lacrimógenas y tiros al aire. El pacifismo abyecto de nuestra oposición sifrina de naturaleza y fines muy enaltecidos, mas no por ello eficientes, optaron por aborrecer cualquier forma de autodefensa y por tanto fueron víctimas a la postre de esa indefensión. Otra cosa hubiera resultado de haberse defendido las manifestaciones, a tiro limpio de ser necesario, frente a las bandas fascistas del régimen.

¿Cuándo se entenderá que son elecciones trucadas y que si daban algunos mendrugos de gobernaciones y alcaldías, es para que nunca desconfíen cuando te quitan la parte del león de la torta del poder central, que administra 98 de cada 100 bolívares de los ingresos del estado?

Ya hasta rabia da volver sobre estos argumentos para ingenuos sin remedio, pero insisto para por lo menos hacer ver, a quienes dirigen estos operativos de gran escala de participación, que a muchos no nos engañan porque somos conscientes de estas verdades elementales: Solo tienen montado un gran negocio, y lo sabemos.

Maduro gana porque tiene un sistema fraudulento a su favor de “impepinable” eficiencia. Si se dejaran quitar el poder es porque les hemos desmantelado con luchas imponentes ese sistema de fraudes y si por el contrario, millones de venezolanos desean ser embaucados de nuevo, pasare a creer que quizá de forma inconsciente lo que menos quisieran es la sorpresa de ganar y que se desate un pandemónium que requiera de su coraje para cobrar ese triunfo. Porque de lo que estoy convencido, es que el arma de participación electoral y todo el discursito de la fe en el respeto a la voluntad del electoral, que comparten “con el flaquito”, es un monumento a la ingenuidad política.

Maduro no dará la talla, este régimen es “mucho camisón pa´ Petra”, necesitará a la oposición colaboracionista para mantenerse en pie. Pero de esta coalición de intereses coincidentes en lo espurio surgirá una nueva realidad.

Subterráneamente esta surgiendo una nueva polarización: la peste castrista es la causa de todos los males y debe ser echada del poder. Ese es el verdadero dilema del país, de la calle y de los cuarteles y hacia allí apunta todo.

Ese himno de Patria, Patria Querida, terminará siendo peligroso para Maduro, los que tengan Patria se alinearán contra su gobiernito, contra la hegemonía castrista.

Seguirá entonces una reinstitucionalización, en los años que sean necesarios, para refundar la economía, una diplomacia con una visión geopolítica independiente y los equilibrios sociales sobre los que se funde un verdadero Estado de Derecho y de Justicia.

Copiado: 28 de marzo de 2013

Advertisements


Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s