NO ES FÁCIL,… (y fiao no hay)

Los pequeños comerciantes, en su mayoría informales, que tienen tiendas en las salas de sus casas o debajo de las escaleras y hasta improvisados en sótanos con apenas una ventana para despachar, señalan que les cuesta más llenar las pequeñas despensas y anaqueles porque también les ha afectado la escasez de productos básicos.

“Nadie nos despacha directamente, así que nos vemos obligados a comprar abajo, en el mercado mayorista los productos.

Muchos alimentos aunque están regulados, nos cuesta conseguirlos a precios bajos y no hay forma de venderlos más barato en los barrios”

Para trasladar la mercancía hasta el barrio se paga entre 150 y 400 bolívares por viaje, dependiendo de la cantidad de productos.

Recuerda que el año pasado le despachaban directamente la harina panadera hasta el local, pero desde hace 2 meses ha tenido que bajar a comprar el bulto de harina de 45 kilos, por el que paga entre 500 y 600 bolívares a intermediarios que lo venden más caro, además del costo del transporte.

“No se puede vender la canilla al precio regulado. Sólo hacemos pan campesino a 5 bolívares”.

Afirma que muchos alimentos básicos tampoco se encuentran en los barrios. “Traer productos regulados es muy difícil.

Tenemos que pagar por un saco de azúcar de 50 kilos hasta 550 bolívares a los mayoristas de abajo en la ciudad. El azúcar está regulado en 6,11 bolívares, pero nos sale en 11 bolívares para venderla en 12. Entonces mejor ni vender ese producto para evitar problemas con la gente”.

Considera que la situación económica está difícil para todos, pero desde hace muchos años que en los barrios se acabó el llamado “fiao”, o venta a crédito, incluso a clientes tradicionales. “Aquí ya nadie fia ni deja a crédito nada”.

Ventas detalladas.  Cuenta que la gente compra lo poco que necesita para completar la comida del día. “Normalmente no hacen un mercado completo, pero vienen a comprar que si 20 o 30 bolívares de carne o 10 bolívares de tomate. Así todo de a poquito”.

También refiere que ya no se fia a nadie un mercado grande, pero sí le quedan debiendo un bolívar o dos que muchos consumidores se lo pagan en la próxima compra.

El abastecimiento es incompleto porque no consigue en los mayoristas todos los productos y cuando hay harina, azúcar, leche y otros alimentos regulados, tiene que comprar otros artículos para que le vendan por lo menos un bulto al precio controlado.

“A casi todos los productos regulados les pongo entre 2 y 5 bolívares más para poderlos vender, porque nadie nos despacha aquí en el barrio. Tenemos que bajar, pagar más caro a los distribuidores y costear el transporte que sale en mas de 250 bolívares”.

La lista de precios en su bodega es la siguiente: Harina de maíz en 8 bolívares  el kilo de queso en 120 bolívares  la boloña en 80, el kilo de carne de res en 80 y el kilo de pollo en 30 bolívares.

Sobre los artículos de cuidado personal e higiene señala que vende un rollo de papel higiénico en 6, un sobre de champú en 3 bolívares, un jabón de baño en 10 bolívares y un jabón azul en panela en 8 bolívares. También expende detallado el pañal en 5 bolívares y una toalla sanitaria en 3 bolívares y la medicina al detal como una pastilla de analgésico en 0,50 bolívares, un sobre de Teragrip en 10 bolívares.

Inseguridad y escasez

En otros Barrios la situación no es muy distinta. “No se consigue nada, antes iba a los mayoristas a comprar por bultos la comida para abastecer la bodeguita, pero ahora tengo que comprar de a poco en varios supermercados: harina de maíz, azúcar, leche y aceite para traerlos al barrio”.

Además de pagar por el transporte para traer la provisión para la despensa de la bodega, contrata a personas para que compren en los supermercados porque no se permite la venta al por mayor sino racionada. “Los precios los pongo entre 3 y 5 bolívares más para poder mantener la bodega”.

Un kilo de harina de maíz cuesta en las bodegas de la parte alta 10 bolívares, el litro de aceite de maíz 20 bolívares, el kilo de azúcar 15 bolívares, el rollo de papel higiénico 6 bolívares y el paquete de 4 rollos 22 bolívares. El kilo de arroz 10 bolívares y el kilo de pasta 12.

“La caja de 360 huevos me la vendieron en 600 bolívares y cada huevo lo estamos vendiendo al detal en 2 bolívares, aunque ya hay otras bodegas que lo tienen en 3 bolívares. La gente se enoja por los precios, pero no entienden que todo esta más caro”.

No se consigue queso blanco duro barato, el último que compró le costó 70 bolívares y vende el kilo en 80 para ganarle algo. Lo único que le despachan directamente son los jugos pasteurizados, algo de leche pasteurizada cuando hay, agua mineral en 20 bolívares el botellón y refrescos que los compra en una licorería.

Refiere que tenia una lista de clientes a los que les dejaba a crédito algunos productos, pero desde hace un año lo eliminó. “No se gana nada en esta bodega y si uno va a fiar, pues la situación se pone peor”.

Sostiene que por prudencia y para evitar problemas trabaja hasta las 7:00 de la noche y a veces hasta las 8:00. “Cuando uno ve que hay balaceras y problemas cierra, es mejor estar encerrado en la casa”.

Y dicen que no se deciden “Por quien Votar” porque el flaco no les inspira confianza, es mejor malo conocido que flaco por conocer. Ahora mi pregunta es, ellos de donde conocen a Maduro…?

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